La elevada morosidad y las restricciones de los bancos llevan a que cada vez los hogares usen menos el plástico para financiarse
El saldo financiado con tarjetas de crédito en Argentina cayó 10,1% interanual en agosto en términos reales, según First Capital Group, lo que confirma una menor utilización del plástico como herramienta de financiación debido a la alta morosidad. Mensualmente, la retracción real fue del 0,3%. Aunque nominalmente hubo un aumento del 1,4% mensual y un saldo total de $25,1 billones (un 20,1% más interanual), este incremento no supera la inflación, resultando en una caída real.
Para Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, el fenómeno no es nuevo pero sí se está profundizando: “Se acelera el retroceso de estas carteras luego de la expansión que experimentaran durante el período marzo 2024 – noviembre 2025. Es decir, la cartera se está achicando: cada vez se usa menos la tarjeta como herramienta de financiamiento”.
El analista puso el foco en la velocidad del retroceso más que en su magnitud absoluta: la caída acumulada se profundizó en los últimos meses: fue de 3,4% en el último trimestre, de 5,9% en el semestre y de 10,1% en términos interanuales.
La señal más marcada surge al comparar el promedio mensual de contracción: 1,13% en el trimestre, frente a 0,98% en el semestre y 0,84% en el año.
Barbero también señaló un factor estructural detrás de la caída: la restricción del sistema financiero sobre los clientes con problemas de pago, combinada con una demanda debilitada incluso entre quienes sí califican.
“Los clientes en situación irregular no pueden utilizar sus plásticos pues los mismos han sido suspendidos y las Entidades Financieras restringen la actualización de los límites de crédito, solo sus mejores clientes reciben mayores calificaciones crediticias, pero paradójicamente estos sectores son los menos propensos a endeudarse dada la situación actual”, explicó.
Cabe mencionar que, según un relevamiento de la consultora Inteligencia Analítica, la tarjeta de crédito aparece como la principal deuda para casi la mitad de los hogares argentinos que atraviesan problemas para cubrir sus gastos.
El 36% de los consultados pagó el total de su último resumen, el 27,6% pagó más que el mínimo pero menos que el total, el 18,4% abonó solamente el mínimo y el 11,8% pagó incluso menos que ese mínimo. A medida que se avanza hacia los pagos parciales, aumentan de manera correlativa la refinanciación y la mora.
Los datos muestran que el uso del crédito dejó de estar asociado de manera exclusiva a consumos postergables. Entre los participantes del sondeo, el 44,5% dijo que se endeudó principalmente para comprar alimentos y productos básicos, mientras que el 32% lo hizo para afrontar servicios, impuestos, alquileres y otros gastos de vivienda.
Un capítulo aparte merece el financiamiento en moneda extranjera. De acuerdo a First Capital, el saldo en dólares de las tarjetas de crédito cayó 15,9% en la comparación mensual, hasta los USD 670 millones acumulados, pero mostró una suba interanual del 1,5% frente a los USD 660 millones de igual mes del año pasado.
Según Barbero, ese comportamiento responde a un patrón de consumo bastante estable: “El turismo en el exterior y las compras internacionales a través de plataformas comerciales mantienen la demanda en valores estables a lo largo del año”.