Sin embargo, sólo dos de cada diez medios contarían con políticas formales para regular su uso, según un estudio regional de MagmaComms.
La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en una herramienta cotidiana dentro de las redacciones latinoamericanas. Sin embargo, mientras los periodistas incorporan cada vez más estas tecnologías a su trabajo diario, los medios aún avanzan lentamente en la definición de reglas, protocolos y criterios para su uso responsable.
Esa es una de las principales conclusiones del estudio “Periodismo e Inteligencia Artificial en América Latina”, realizado por MagmaComms entre 178 periodistas de Argentina, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú y Uruguay.
“La investigación muestra que el nivel de adopción de herramientas de inteligencia artificial ya es masivo en la profesión. Apenas el 3% de los encuestados afirma no utilizarlas, mientras que más de la mitad declara tener un nivel alto o muy alto de familiaridad con estas tecnologías”, señala Fernando Guevara, CEO y fundador de MagmaComms.
La IA se ha integrado especialmente en tareas vinculadas con la producción de contenidos. La redacción y edición de textos aparece como el uso más frecuente, seguida por la búsqueda y verificación de información. También gana terreno en el análisis de datos, tendencias y audiencias.
ChatGPT se consolida como la plataforma dominante entre los periodistas latinoamericanos, con niveles de uso superiores al 80% en la mayoría de los países relevados. Gemini ocupa el segundo lugar, mientras que otras herramientas especializadas mantienen una adopción significativamente menor.
Lejos de las visiones más alarmistas sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo periodístico, el estudio revela una percepción ampliamente favorable.
Más del 80% de los encuestados considera que la IA tiene un impacto positivo en la calidad de su trabajo. En países como Argentina, Colombia y Perú, las valoraciones positivas alcanzan niveles particularmente elevados.
Los periodistas destacan principalmente la capacidad de estas herramientas para agilizar tareas operativas, mejorar la productividad y optimizar los tiempos de trabajo, permitiendo dedicar más recursos a actividades de análisis, investigación y producción de contenido original.
Si hay un consenso transversal en toda la región es la necesidad de formación. La opción más mencionada por los encuestados fue la implementación de programas de capacitación y entrenamiento específicos sobre inteligencia artificial. En países como Argentina, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú y Uruguay, esta demanda fue señalada por cerca de siete de cada diez periodistas o más.
El dato sugiere que la principal barrera para una adopción más sofisticada ya no es el acceso a la tecnología, sino el desarrollo de habilidades para aprovecharla de manera efectiva.
Mientras la adopción individual avanza rápidamente, la institucionalización de buenas prácticas todavía se encontraría rezagada.
Solo una minoría de los periodistas consultados afirma trabajar en medios que cuentan con políticas formalmente establecidas para regular el uso de inteligencia artificial. En la mayoría de los casos, las organizaciones se encuentran debatiendo internamente estos temas o todavía no han desarrollado lineamientos específicos, según respondieron los 178 periodistas consultados.
Esta situación genera una brecha entre la velocidad de incorporación de las herramientas y la existencia de marcos claros para garantizar transparencia, supervisión editorial y uso responsable.
De hecho, los protocolos éticos y de transparencia aparecen como la segunda demanda más importante entre los profesionales consultados, sólo detrás de la capacitación.
La expectativa sobre el crecimiento de la inteligencia artificial en el periodismo es prácticamente unánime. Dos de cada tres periodistas creen que la adopción de IA se acelerará fuertemente en las redacciones durante los próximos meses, mientras que otro tercio considera que seguirá creciendo de manera gradual. Las perspectivas de estancamiento o retroceso son prácticamente inexistentes.
El estudio concluye que el debate en América Latina ya no gira en torno a si la inteligencia artificial será parte del periodismo, sino sobre cómo integrar de manera responsable, transparente y alineada con los principios profesionales que sostienen la credibilidad de la información.
“Periodismo e Inteligencia Artificial en América Latina” es una investigación desarrollada por MagmaComms entre 178 periodistas de Argentina, Chile, Colombia, México, Paraguay, Perú y Uruguay. El estudio analiza niveles de adopción, usos, percepciones, desafíos y expectativas vinculadas a la incorporación de inteligencia artificial en la práctica periodística regional de habla hispana.
El estudio, liderado por MagmaComms contó con el apoyo de las consultoras de comunicación Impronta (Chile), RockingEdge (Colombia), NextMedia (Paraguay), Efecto Estrategia (Perú).
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