Desde el inicio de la gestión de Milei, los recursos reales de las provincias muestran una caída sostenida: el promedio móvil a mayo 2026 se ubica un 19,6% por debajo de los niveles de noviembre 2023.
El desplome de los recursos transferidos por la Nación comenzó a pasarle factura a las arcas subnacionales y detonó un escenario de creciente tensión social. La drástica contracción de la recaudación golpea de lleno el corazón del gasto provincial —salud, educación y seguridad— y genera un efecto dominó que paraliza las paritarias locales.
Según datos recientes, los recursos de Coparticipación Federal de Impuestos (CFI) representan en promedio un 58,2% de los ingresos de las provincias, cifra que escala al 71,6% si se consideran el total de transferencias nacionales. Los números reflejan una caída sostenida en los ingresos reales: el promedio móvil muestra un retroceso del 19,6% respecto a los niveles de fines de 2023.
Mendoza entre las provincias que debieron recurrir a auxilio financiero
Ante la imposibilidad de sostener las demandas salariales en sectores críticos que insumen hasta el 80% del presupuesto provincial, la conflictividad gremial se disparó en todo el país, con al menos una decena de disputas abiertas en el sector público.
En este contexto, Mendoza se ubicó dentro del grupo de las doce jurisdicciones golpeadas que debieron recurrir al auxilio de la Nación. A través del Decreto 219/2026, la provincia accedió al régimen de anticipos financieros sobre fondos coparticipables —un cupo global de hasta $400.000 millones— para intentar oxilibrar sus cuentas y contener las protestas estatales.
Sin embargo, desde el sector financiero advierten que esta medida no implica fondos frescos:
Descuento a futuro: Son adelantos sobre la misma coparticipación que se deberán reintegrar dentro del mismo ejercicio fiscal.
Costo financiero: Devengan una tasa de interés fija del 15% anual, erosionando la liquidez de los próximos meses.
Refinanciación forzada: La falta de capacidad de pago ya obligó a varias provincias a solicitar la prórroga de estos vencimientos.
El círculo vicioso se profundiza. La caída en las ventas reduce tanto las transferencias nacionales como los impuestos locales, arrastrando a provincias como Mendoza a achicar partidas y tensionar el diálogo salarial, dependiendo cada vez más de prórrogas financieras otorgadas por la Casa Rosada.