Estos son los Indicadores de Coyuntura Económica desarrollados por el Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios (CECN) de la Universidad de San Andrés (UdeSA) correspondientes a septiembre.
La economía argentina transita un período de contracción, con pronósticos que profundizan la caída del Producto Bruto Interno (PBI) y una marcada dispersión de precios en los supermercados, según los últimos informes de coyuntura económica. A pesar de una leve disminución en la incertidumbre política, los riesgos de fondo persisten, delineando un panorama desafiante para el país.
El Nowcast UdeSA ha revisado a la baja su pronóstico de crecimiento para el segundo trimestre de 2026, estimando una contracción del PBI trimestral desestacionalizado del 0,89%. Esta cifra representa un empeoramiento respecto al 0,71% proyectado el mes anterior y anula por completo el crecimiento registrado a principios de año. La brecha con las expectativas del mercado se amplía, ya que la contracción estimada por UdeSA duplica la del 0,36% que proyectó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) en agosto. Los datos de empleo, por segundo mes consecutivo, han sido el principal factor detrás de esta revisión a la baja, evidenciando la fragilidad del mercado laboral argentino.
El sistema SEPA de la Secretaría de Comercio, que procesa diariamente millones de precios de supermercados en todo el país, revela una dinámica de precios compleja. Si bien la dispersión general de precios entre supermercados ha disminuido un tercio en el último año, agosto mostró un leve repunte. Las frutas y verduras continúan siendo la categoría con mayores diferencias de precios entre comercios, casi el doble que cualquier otra. En agosto, las diferencias se acentuaron en carnes y lácteos, mientras que se redujeron en frutas y verduras. Un dato llamativo es el comportamiento de los pescados, que pasaron de ser una de las categorías con mayor dispersión a tener los precios más homogéneos.
El informe "Pulso Regional" del SEPA destaca la persistencia de significativas diferencias de precios a lo largo del territorio argentino. La Patagonia se mantiene como la región más cara del país, con precios un 6,6% por encima del promedio nacional. En contraste, la Ciudad de Buenos Aires se posiciona como la más barata, con un 3,9% por debajo del promedio. La leche es un producto clave en estas disparidades: en la Patagonia, los lácteos cuestan un 10,3% más que el promedio nacional, mientras que en CABA son un 10,1% más baratos. La higiene y perfumería también contribuyen a la carestía en el sur, con precios un 9,8% más elevados. Si bien la brecha entre regiones se achicó levemente en agosto, impulsada por bajas en higiene y bebidas, aún se mantiene por encima de los niveles de hace un año.
El Índice de Incertidumbre de Política Económica (EPU) de Argentina muestra una caída del 22,9% en septiembre, alcanzando los 79,3 puntos, su nivel más bajo en dos años y por debajo de lo habitual. Esta disminución sugiere una relativa "calma" en el ámbito político-económico, tras un período de alta incertidumbre que se mantuvo durante gran parte de 2025 y comenzó a descomprimirse a partir de junio. Sin embargo, los analistas advierten que esta baja no implica una "calma total", ya que el índice aún se encuentra por encima de su piso histórico de 70 puntos, lo que indica que los riesgos de fondo persisten y pueden resurgir en cualquier momento. La economía argentina, por tanto, se encuentra en un delicado equilibrio, donde la contracción del PBI y la volatilidad de precios coexisten con una frágil estabilidad política.