Un informe elaborado por Adcap señala que la derrota republicana introduce interrogantes sobre el futuro respaldo cambiario y el apetito global por el riesgo, en un contexto donde las elecciones presidenciales de 2027 en Argentina comienzan a tallar en las valuaciones.
El impacto de las recientes elecciones en los Estados Unidos sobre los mercados emergentes implica un sesgo de carácter negativo para los activos argentinos, según advierte un informe elaborado por Jorge Ángel Harker, analista de mercados internacionales de Adcap, junto al equipo de Research liderado por Federico Filippini, Head of Research & Strategy. Si bien los analistas indican que una parte de la dinámica ya era contemplada por los operadores, advierten que la magnitud del resultado superó lo que se encontraba incorporado en los precios, coincidiendo además con un escenario global de creciente cautela y menor apetito por el riesgo.
Como referencia del contexto internacional, el análisis detalla que los indicadores de High Yield se ubican en niveles similares a los de mediados de marzo de 2025, previos a la fuerte corrección registrada tras el denominado Liberation Day. En paralelo, los activos globales que sufrieron las caídas más pronunciadas durante las primeras horas posteriores al conocimiento de los resultados corresponden al sector tecnológico asociado al desarrollo de inteligencia artificial, impulsados por la cautela ante la posibilidad de un incremento en las regulaciones estatales.
En el plano cambiario local, la principal inquietud planteada por los analistas radica en determinar si el respaldo financiero estadounidense hacia el mercado cambiario argentino volvería a estar disponible durante el año 2027 en caso de registrarse una necesidad operativa.
Ante los interrogantes abiertos por la derrota republicana, desde la firma sostienen que dicha preocupación se encuentra sobredimensionada. Al respecto, recuerdan que la administración de Donald Trump instrumentó asistencia a través del Fondo de Estabilización Cambiaria (Exchange Stabilization Fund, ESF), mecanismo cuyo despliegue no requirió de la aprobación legislativa del Congreso estadounidense. Por consiguiente, el verdadero interrogante pasa por la disposición política de repetir un respaldo de esa naturaleza y no por una restricción legal inmediata. Mientras tanto, advierten que la incertidumbre electoral doméstica podría continuar sosteniendo la demanda de cobertura cambiaria, incluso en un escenario de dólar global más debilitado.
Respecto a los bonos soberanos denominados en dólares, el informe califica el resultado de las elecciones estadounidenses como un factor de carácter adverso, aunque proyecta que su evolución efectiva continuará estando principalmente atada a la dinámica política interna de la Argentina y a la capacidad de acumulación de reservas.
En base a las estimaciones del equipo de Research, la probabilidad de una eventual reelección del presidente Javier Milei se ubica actualmente en torno al 50 por ciento, experimentando un retroceso desde el nivel máximo de 83 por ciento registrado en el mes de julio. Asimismo, los especialistas señalan que una potencial baja de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense (Treasuries) podría amortiguar de manera parcial la presión sobre las cotizaciones, aunque advierten que tal alivio resultaría insuficiente si en el mercado predomina una ampliación del riesgo país impulsada por factores internos.
En lo referente al mercado accionario local, el análisis enfatiza que el riesgo principal continúa siendo de orden doméstico, encontrándose estrechamente vinculado a las elecciones presidenciales previstas para 2027, un horizonte que ya comienza a reflejarse de forma directa en las valuaciones de las compañías. Un eventual deterioro adicional en el apetito global por el riesgo podría profundizar este movimiento correctivo.
Frente a este escenario de cautela, el informe concluye que las empresas con mayor perfil exportador y cuyos ingresos se encuentran atados al dólar —tales como YPF, Vista y Aluar— se encuentran posicionadas de manera relativamente más sólida, aunque aclara que ninguna compañía local quedaría totalmente al margen de una corrección generalizada de los mercados internacionales.